Entrevista concedida a Mirada Cubana (https://www.miradacubana.com/mirada-cubana/gente/maykel-amelia-actriz-actriz-actriz/)

Con su presencia, Maykel Amelia llena toda la pantalla. Actriz de voz suave, bien modulada pero firme, puede asumir cualquier desempeño, desde la inocencia de una damita hasta la maldad de una víbora, recorriendo todos los caracteres y matices que la profesionalidad de la actriz puede representar en sus actuaciones.

Confiesa sentirse feliz con lo que ha podido crecer en su profesión desde que, siguiendo el rumbo de Manzanillo a La Habana, llegó a la capital a abrirse paso en la actuación. Ha aprendido mucho y siente que cada día aprende algo nuevo de sus personajes, de los directores, de otros actores, de los proyectos, de la vida en general.

«Y considero que ningún sacrificio es estéril… siempre hay resultados. En busca de ellos trabajo mucho para prepararme siempre, para ofrecerle al público lo mejor».

Si de rostro y figura se trata, su atractivo satisface cuantos requisitos puede demandar un productor de televisión o el más exigente de los espectadores frente a la pantalla.

«Lo más difícil en mi trabajo es no poder rebelarme como Maykel Amelia lo haría en mi día día. Yo habría actuado diferente en mi vida en determinadas situaciones, pero ese es el reto del actor.

«Un ejemplo claro fue el papel de Laura en la telenovela En tiempos de amar que se presenta como el personaje bueno, pero no tan excesivamente bueno como para no saberse defender de las amenazas y las malas acciones de Elena, el personaje que encarnaba Yía Caamaño».

Según la crítica, en En tiempos de amar Maikel Amelia, se despojó por completo del estereotipado comportamiento dramatúrgico que la identifica en el papel de la mayor Lucía, oficial de la Policía Nacional Revolucionario, interpretado por ella en la teleserie dominical Tras la huella; y por ende, demostró con creces su versatilidad artístico-profesional.

Aunque es cierto, la mayor Lucía tiene un lugar especial en la actriz. «No se acerca en nada a mí, pudiéramos decir. Nunca he tenido nada que ver con la vida militar. Me propusieron el personaje un domingo y comenzábamos a grabar el martes siguiente. Tuve mucho estrés, sin mucho tiempo para preparar un personaje que tiene escenas complejas. Sería por poco tiempo, me dijeron, pero luego me pidieron que me quedara».

Afirma que luego de enfrentarse al personaje se exigió una mejor preparación. «Fui a 100 y Aldabó, trabajé mucho, empecé a dar los primeros pasos con las personas que allí me atendieron para saber qué es la instrucción. Es un mundo fascinante, te ofrece muchas posibilidades y aprendí mucho, claro».

Según Maikel Amelia, ella no entró a Tras la huella para sustituir a la actriz Blanca Rosa Blanco. «Lucía es diferente a Mónica. Lucía es una instructora con las mismas responsabilidades, pero con carácter diferente. Tiene formación militar, pero estudió psicología y dialoga desde la sobriedad y la inteligencia».

La carismática actriz confiesa su esposo y su hija a veces le preguntan si los oye porque es una empedernida al trabajo. «Estoy cocinando, haciendo algo en la casa y realmente estoy pensando en cómo armar una escena, cómo funcionaría el interrogatorio con un personaje. .. Los actores parecemos locos, pero es que vamos construyéndonos un mundo interior del que no podemos desprendernos.

«De algún modo los actores nos pasamos la vida viviendo otras vidas, que puede ser muy entretenido, pero también agotador porque requiere de mucha entrega emocional, de tiempo, de estudio individual y de violentar nuestro sistema nervioso central. Por esa razón cuando terminamos un trabajo largo con un personaje en el que casi nos convertimos, realmente necesitamos desintoxicarnos, también utilizamos técnicas de actuación diseñadas para eso y vivir como un período de duelo con respecto a ese personaje o vida que definitivamente dejamos ir. Yo busco actividades nuevas con mi familia y eso me retorna a mi propia esencia».

Maikel Amelia hace poco terminó de grabar el filme Mantis con el director cubano, Arturo Soto. «Ahí interpreté a la madre del protagonista y fue gracioso porque el personaje pasa por tres etapas. Primero con 35 años, luego 50 y con más de 80 en una foto de familia. Fue muy interesante ese trabajo, las pruebas de maquillaje, de vestuario… Y combinar todo eso con mi vida real, ya sabes, puede ser difícil».

Ahora esta imbuida en varios proyectos de trabajo. «Sigo con Tras la Huella, comienzo con el teatro donde interpreto un personaje que me fascina y ya veremos…y el proyecto de mi familia que es el más grande e importante, créanme, mi niña ocupa bastantes espacios, felizmente».